Cómo ahorrar en la factura de la luz

Cuando se habla de economía doméstica, uno de los gastos que más quebraderos de cabeza genera es la electricidad. Sin embargo, hay numerosas maneras de conseguir un uso más eficiente de esta. En este artículo te contamos cómo ahorrar en la factura de la luz cada mes y por qué los préstamos personales de Creditocajero son una solución ante los recibos demasiado altos.

Antes de ello es importante saber qué es lo que más electricidad consume en casa, precisamente para centrar los esfuerzos de ahorro. Seguramente en el reverso de tu factura de la luz verás un gráfico explicativo sobre el porcentaje de consumo de los principales electrodomésticos, que suele corresponder con esta proporción y en este orden: frigorífico (30%), televisión (12%), lavadora (12%), horno/vitrocerámica (8%), lavavajillas (6%) y aire acondicionado (3%). No obstante, se trata de un cálculo aproximado, pues cada casa tiene sus particularidades. Por ejemplo, un piso con calefacción eléctrica destinará buena parte de su electricidad a alimentar este sistema en invierno.

Cómo ahorrar en la factura de luz

Elabora un plan de choque

Los pequeños gestos cotidianos son útiles y efectivos, pero solo serán parches si no forman parte de un plan de ahorro más completo. Por ello, lo ideal es darse una vuelta por casa y anotar todo lo que crees que es mejorable. Por ejemplo, revisa el aislamiento de ventanas y puertas para ahorrar en calefacción eléctrica o en aire acondicionado. 

También puedes reflexionar sobre detalles de la decoración: cortinas que permitan el paso de luz para reducir el consumo en la iluminación, colores que amplifican o reducen esa luz natural, etc. Por supuesto, otro de los aspectos a analizar es la eficiencia energética de cada electrodoméstico: asegúrate de que tienen certificación A o superior, de lo contrario será recomendable que hagas un plan renove de todos ellos.

Promueve una cultura de la eficiencia en casa

Una vez que las condiciones generales de la casa son propicias, cada gesto de ahorro contará aún más. Uno realmente básico es apagar completamente las luces y los aparatos cuando no se usan: el modo Stand By también genera consumo eléctrico, por lo que tendrás que desactivar el electrodoméstico desde el botón principal o desde la regleta de alimentación.

Saca el máximo partido al horario nocturno, cuya tarifa se conoce como ‘de discriminación horaria’: durante las horas ‘valle’ o de menor consumo general, el kW es más económico, por lo que puedes aprovechar para recargar baterías o poner lavadoras y lavavajillas, siempre y cuando no sea una molestia para los vecinos.

Precisamente con respecto a la lavadora y al lavavajillas existe otro consejo interesante: utilízalos solo cuando estén a máxima carga, con el fin de reducir el número de usos al mes. 

Otro pequeño detalle para economizar el uso de la electricidad en casa es cerrar puertas y encender solo los radiadores de la estancia en uso, con el fin de acotar la zona de calor (si la calefacción es eléctrica). Con respecto a la vitrocerámica, utiliza los recipientes más pequeños posibles en cada caso, además de cubrirlos con su tapa. De esa manera, la temperatura deseada para la cocción se consigue ante. 

Por último, puedes apoyarte en la tecnología para minimizar el importe de tu factura de la luz. Por ejemplo, utiliza el modo económico de cada aparato siempre que sea posible: programas rápidos de lavadora y lavavajillas, reducción del brillo de las pantallas, temperatura mínima de mantenimiento en el frigorífico cuando se está fuera de casa unos días, etc. Además, vale la pena aprender el uso de temporizadores para evitar que determinados electrodomésticos estén en uso más tiempo del necesario, o bien programadores que los enciendan en el momento adecuado, como un radiador que se activa poco antes de llegar a casa. Si tus electrodomésticos no están dotados de ello, puedes informarte de aplicaciones para smartphone que permiten un control remoto, como es el caso de momit o iPdomo.

Qué hacer cuando la factura de la luz es alta

Si estás leyendo este artículo a posteriori, es decir, cuando tu factura de la luz ya ha sido demasiado alta, debes saber que no es recomendable dejar dicho recibo sin pagar. Para ello, puedes ponerte en contacto con el servicio de atención al cliente de tu proveedor y negociar un fraccionamiento o un aplazamiento.

O si lo prefieres, puedes solicitar un préstamo urgente en Creditocajero.es: tendrás a tu disposición hasta 300€ (1.000€ para usuarios habituales) en apenas 10 minutos, lo que te servirá para saldar tu deuda con la compañía eléctrica. Los gastos de gestión de este préstamo siempre serán más rentables que los gastos por recargo y otras consecuencias negativas del impago, como la inclusión en listas de morosos como ASNEF. Una vez solucionada esta incidencia, seguir estos consejos sobre cómo ahorrar en la factura de la luz evitará que surjan de nuevo situaciones como esta.