¿Cómo pagarme el viaje a la nieve?

La segunda mitad del invierno y el inicio de la primavera son las mejores fechas para realizar un viaje a la nieve. El frío va dando paso a una temperatura algo más ‘templada’, pero sin perjudicar la calidad de la nieve, y hay menos riesgo de nevadas intensas que malogren las jornadas. Sin embargo, con los excesos económicos navideños aún recientes, muchos amantes de la nieve no tienen la liquidez suficiente para pagar a tocateja unas vacaciones en los Pirineos, el Sistema Central o Sierra Nevada. Pero hay soluciones al alcance de todo tipo de personas. Aquí te damos cuatro: toma buena nota. Cuando acabes de leerlo, ¡irás directo al armario a sacar la ropa de esquí de tu armario!

pagarte el viaje a la nieve



Solución A: la de los institutos

El viaje de fin de curso a esquiar es un clásico al que se suman todos los alumnos de los últimos años de ESO y los de Bachillerato. Y también los universitarios más deportistas en cualquier año de carrera, especialmente el último. Lógicamente, no todos se lo pueden permitir… a priori. La juventud es sinónimo de creatividad y atrevimiento, así que a ellos se deben algunas de las opciones más ingeniosas, por ejemplo:

  • Venta de papeletas para rifas de Navidad
  • Publicación de calendarios divertidos
  • Organización de fiestas para recaudar fondos
  • La venta de merchandising: mecheros, camisetas, etc.

El gran inconveniente: son opciones válidas para grandes grupos. Y no todos estamos ya en edad adolescente...

Solución B: la del ahorrador paciente

En muchas localidades, sobre todo en los pequeños pueblos, se organizan a menudo viajes especiales rumbo a la montaña. Paquetes de dos o tres días con precio cerrado, en el que se incluye el alojamiento, las comidas, el forfait y el alquiler de material. Sabedores de esta posibilidad, algunas personas ahorran en su hucha o sobre de Viaje a la Nieve para ser luego los primeros en apuntarse a la lista.

No obstante, tampoco es una opción válida para todos. Aunque el precio puede ser una ganga, a menudo siempre hay ‘sorpresas’ que explican el precio: la comida no es para tirar cohetes, el alojamiento deja mucho que desear y el tortuoso viaje en autobús provoca principios de ‘síndrome turista’. Además, los compañeros de viaje son los que son, no se pueden elegir.

Solución C: la del ‘couchsurfer”

El famoso portal web Couchsurfing inauguró una nueva forma de viajar: la del intercambio. Una persona o familia ofrece su casa para acoger a viajeros de cualquier rincón del mundo a cambio de ser acogidos por esos huéspedes o por otros anfitriones en sus propios viajes. Sin embargo, no existe una opción específica para los viajes a la nieve. La mayor parte de las propuestas son urbanas o en entornos de mar, habiendo menos ofertas cerca de las estaciones de esquí, donde predominan los apartamentos estacionales y los hoteles de montaña. Además, esta opción solo resuelve el alojamiento, pues los billetes de avión, tren o cualquier otro medio de transporte tendrán que costearse igualmente.

Solución D: la de personas normales, como tú

La solución de personas normales, como tú, es la de recurrir a la financiación de vuelos y vacaciones en general. Una opción es el pago fraccionado a través de agencias de viajes, que gestionan todos los aspectos de las vacaciones. Y a menudo, ‘todos los aspectos’ es sinónimo de ‘demasiados aspectos’, especialmente el alojamiento y el destino, además de las condiciones de financiación, que impone la financiera. Esto hace que el cliente no siempre esté 100% contento con lo elegido. A pesar de que el precio no es desorbitado, un viajero despierto puede conseguir los mismos servicios al mismo precio o incluso menos, y sobre todo, de su propio gusto y junto a la estación de esquí que realmente le atrae.

Por tanto, esta solución D nos lleva a otra aún más específica: la de los minicréditos. Tan sencilla como pedir un crédito online, recibir el dinero en pocos minutos y empezar a sufragar el viaje a la nieve: billetes, apartamento, forfait, equipamiento… Y a la vuelta del viaje o algunas semanas después, se procede a la devolución del mini préstamo, de una sola vez.

En Creditocajero.es, las opciones son las siguientes:

  • Importe: de 50€ a 300€ para clientes nuevos. Los clientes ya habituales pueden optar a importes superiores. En cualquier caso, son cifras que dan para costearse ampliamente un viaje a la nieve de dos o tres días.
  • Plazo: de 5 a 31 días. Esto da gran flexibilidad temporal al usuario, pues permite posponer la devolución para el mes siguiente.

Además, nuestros préstamos online se reciben a menudo en apenas 10 minutos, por lo que permite organizar salidas imprevistas, de un día para otro. En cuanto a los requisitos para optar a uno, basta con ser mayor de 18 años, tener unos ingresos económicos demostrables (no hace falta que sea una nómina) y carecer de deudas financieras. Esto abre la puerta a muchos usuarios en paro, becarios e incluso personas con pequeñas deudas en listas de morosos.