Cómo saber si estoy en el RAI

El sector de la financiación a particulares y empresas se ha hecho cada vez más sofisticado y efectivo. Los minipréstamos online son un buen ejemplo de ello, pero también lo es la variedad y efectividad de las listas de morosos, que consiguen hacer un seguimiento de todo tipo de deudores. En este caso, la pregunta ¿Cómo saber si estoy en el RAI? la deben formular aquellas compañías en dificultades, pues se trata de una base de datos que afecta a las personas jurídicas. En este artículo te contamos cómo descubrirlo, qué consecuencias tiene y cómo evitar esta desagradable situación.

Cómo saber si estoy en el RAI

Qué es el RAI y cómo saber si estoy en él

RAI, creado por el Centro de Cooperación Interbancaria, es sin duda una de las listas de morosos más importantes de España porque recoge las deudas impagadas que las personas jurídicas contraen con las entidades de crédito, principalmente con bancos. Su nombre significa Registro de Aceptaciones Impagadas y las compañías pasan a formar parte de su base de datos cuando tienen al menos una deuda reconocida y aceptada por un valor superior a 300€, ya sean cheques, pagarés, letras de cambio...

El objetivo del RAI es claro: servir de base de datos actualizada y con información fehaciente a disposición de bancos y entidades de crédito, que conocerán así qué riesgos acarrearía tramitar un crédito con una determinada compañía. Otros ficheros de morosos que sirven de complemento o alternativa al RAI son Cirbe, dependiente del Banco de España, o ASNEF Industrial y Experian Bureau Empresarial, en estos últimos casos para registros de deudas en otros sectores.

Cómo saber si estoy en el RAI: cómo se consulta

La forma de saber si se estás en el RAI es muy sencilla: se trata de un fichero que se puede consultar online a través de diferentes sitios web acreditados y autorizados, como Ficherorai.com o eInforma, donde se puede consultar esta información básica de cada deudor: los efectos impagados por una persona jurídica, el importe total de la suma de éstos y la fecha de la última incidencia de pago.

La información del RAI está siempre actualizada y estructurada. De hecho, se trata de una fuente de información fundamental para las compañías que elaboran informes de solvencia, que a menudo combinan con otros datos sobre patrimonio y fiscalidad.

¿Qué consecuencias tiene formar parte del RAI?

Para una compañía, formar parte del RAI es un serio escollo para su supervivencia, puesto que limita enormemente el acceso a la financiación, una herramienta absolutamente imprescindible para cualquier empresa. Una costumbre básica de cualquier entidad de crédito antes de tramitar un préstamo empresarial es consultar este fichero para saber si existen incidencias a nombre de esa persona jurídica. En el caso de que exista alguna deuda recogida en el RAI, el banco o la entidad crediticia renunciará a su tramitación con el fin de evitar riesgos innecesarios para sus intereses.

Además de las dificultades de acceso a la financiación, formar parte del RAI limita las relaciones comerciales de una compañía, puesto que el acceso a los datos no está restringido a bancos y entidades crediticias, sino que los pueden consultar otros proveedores empresariales que lo requieran.

¿Cómo evito entrar en el RAI?

Para no entrar en el RAI, hay que evitar entrar en la situación de impago, aunque la fecha de vencimiento de la deuda esté cercana. En esos casos, existen otras herramientas de financiación que pueden evitar el impago. Por ejemplo, los microcréditos urgentes: son pequeños préstamos que se conceden a todo tipo de usuarios, ya sean particulares o empresas, y cuyo importe alcanza para cubrir muchas de las deudas generadas. En el caso de Creditocajero.es, se puede solicitar hasta 1.000€ una vez que el usuario se ha acogido al programa de fidelización.

En cualquier caso, existe un plazo de cortesía de 90 días desde que se genera la deuda. Si pasado ese tiempo, la compañía no procede a su pago, pasará a formar parte de la lista de morosos RAI. De este modo, un microcrédito puede ser también una solución oportuna incluso durante ese margen, puesto que en muchos casos la recepción de este tipo de préstamos tarda apenas 10 minutos. Por lo que respecta al plazo de devolución en Creditocajero.es, el usuario tiene entre 5 y 31 días como elección.

Si los acontecimientos se han precipitado y no has podido evitar el registro en el RAI, lo más recomendable es dejarte asesorar por tus abogados o consultores acerca de la mejor solución para salir de este listado. En cualquier caso, el periodo máximo de permanencia en el fichero es de 30 meses. Durante ese tiempo, la información sobre las compañías morosas estará a disposición de acreedores y empresas de solvencia que quieran elaborar un informe sobre dicha compañía.