¿Te conviene pedir un préstamo para una reforma?

Si quieres rehabilitar tu piso o simplemente darle un lavado de cara, tienes tres principales opciones a tu alcance. En primer lugar, usar tus ahorros personales para sufragar los gastos de la misma. En segundo lugar, solicitar una ampliación de la hipoteca, en el caso tengas una vigente en la actualidad. Y por último, solicitar un crédito personal, independientemente si tienes o no una hipoteca. En este artículo nos centramos en la segunda y la tercera opción, y analizaremos en qué situaciones conviene pedir un préstamo para reforma.

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Ampliar la hipoteca

Una de las posibilidades a tu alcance para financiar una reforma en casa es ampliar la hipoteca, si ya tienes una vigente en estos momentos. La principal ventaja de esta opción es que los intereses son menores, pero también lleva asociados otros gastos, como veremos a continuación. Por ello, se trata de una opción recomendable cuando el importe de las obras es elevado, pues de lo contrario el coste de la operación resultaría desproporcionado en relación la ampliación solicitada. En otras palabras: serían demasiados gastos para tan poco importe extra.

Uno de los gastos de la ampliación es la llamada comisión por novación, que ya viene especificada en el contrato de la hipoteca, y que en ocasiones llega al 2%. A ello hay que sumar el llamado Impuesto de Actos Jurídicos Documentados, cuyo porcentaje depende de la Comunidad Autónoma. Además, también se añaden otros gastos fijos como son los de la gestoría, la tasación, la notaría y el Registro de la Propiedad.

Otro de los principales inconvenientes es que el solicitante debe reunir numerosos requisitos para poder disfrutar de la ampliación. Algunos de ellos son:

  • Haber demostrado un comportamiento responsable y sin incidencias en el calendario de pagos
  • Mantener la misma situación que se tenía en el momento de la concesión de la hipoteca (puestos de trabajo, ingresos totales de la unidad familiar, deudas, etc.) o haberla mejorado
  • Aportar un aval, ya sea bancario o familiar, como garantía
  • Contratar un seguro de impago, como posible alternativa al aval
  • Contratar otros productos adicionales que ofrezca la entidad bancaria, como un seguro de vida.

Pedir un nuevo préstamo para reforma

Consiste en solicitar un préstamo personal para hacer frente a los gastos de la reforma. Si se tiene una hipoteca vigente, esta opción pasa por tramitar la operación con otra entidad diferente al banco con el que se firmó la hipoteca, pues lo más probable es que dicho banco no quiera asumir nuevos riesgos.

La principal ventaja de esta opción es que los gastos serán menores, a pesar de que los intereses de un crédito personal son siempre mayores que los de una hipoteca. Por ello, suele ser una solución elegida para pequeñas reformas, de pocos miles de euros, como puede ser la renovación integral de una cocina o cambios en la distribución interior de la vivienda.

No obstante, se trata de una operación con pocas posibilidades de éxito si se realiza con una entidad bancaria, pues suelen ser reacias a conceder préstamos online cuando la Central de Información de Riesgos del Banco de España (CIRBE) refleja que el solicitante tiene en vigor una hipoteca por importe elevado, incluso si el solicitante está cumpliendo sin problemas con su pago.

No ocurre así cuando el préstamo para reforma se solicita a prestamistas online como Creditocajero.es. En nuestra web puedes solicitar minicréditos, independientemente de si tienes o no una hipoteca. En algunos casos, incluso, admitimos a trámite las solicitudes de aquellos que tienen alguna deuda reflejada en ASNEF.

Otra de las ventajas de pedir un préstamo para reforma en nuestra web es que no encontrarás los gastos extra y los papeleos indicados en los anteriores puntos: ni gestoría, ni tasación, ni notaría, ni avales, ni contratación de seguros, etc.

Cuándo pedir un mini préstamo para reforma en nuestra web

Las características básicas de los microcréditos de nuestra web son: importes bajos o moderados (hasta 900€ para clientes habituales) y devolución en una sola cuota, en un plazo no superior a un mes. Por ello, son una opción interesante cuando se quiere pedir un préstamo para una reforma de bajo coste y/o de carácter inmediato.

Estos son algunos ejemplos:

  • Cambiar la bañera por un plato de ducha: a menudo se solicita un préstamo para esta reforma sencilla con el fin de optimizar el espacio del cuarto de baño o por motivos de seguridad, en el caso de personas de avanzada edad.
  • Es una opción que está disponible desde 500€ en muchos casos.
  • Cerrar o cubrir una terraza: mediante el acristalamiento de un espacio exterior como este se mejora la insonorización y el aislamiento de la vivienda.
  • Este tipo de cerramientos puede estar disponible desde 600€, en algunos casos.
  • Arreglo de averías o adecuación de la vivienda para la nueva temporada del año: algunos ejemplos concretos son cambiar el tipo de calefacción ante la llegada del invierno, instalar un sistema de aire acondicionado en verano o arreglar una humedad o gotera. En algunos casos, desde 200€.