Cómo afrontar la cuesta de enero

Las fiestas navideñas y la cuesta de enero son dos caras de la misma moneda: una amable y la otra no tanto, pero siempre inseparables. De la misma manera que pasamos mucho tiempo organizando las reuniones familiares y la compra de regalos, el periodo de ajuste económico que comienza cuando los Reyes Magos vuelven a Oriente no debe descuadrar las cuentas del hogar: debemos actuar conforme a una planificación previa o, al menos, tener soluciones para reconducir la situación. Estos son algunos consejos para afrontar la cuesta de enero, agrupados según tengan que ver con la liquidez, con el ahorro o con la previsión.

Consejos para tener mayor liquidez durante la cuesta de enero

Cómo afrontar la cuesta de enero

Si la cuesta de enero ya se te ha echado encima, no te preocupes: existen numerosas formas de hacerla más llevadera:

  • Solicita un micropréstamo online en Creditocajero.es: podrás pedir hasta 300€ si eres cliente nuevo o hasta 1.000€ si ya eres un usuario fiel de la plataforma. Como plazo de devolución puedes indicar hasta 31 días, que ya entraría en el mes de febrero, cuando probablemente habrás cobrado una nueva nómina, pensión o subsidio. Y si la situación se complica, puedes pedir una prórroga desde tu Área de Usuario.
  • Pide un adelanto de la siguiente nómina: si eres un empleado de una empresa privada, puedes plantear esta posibilidad al jefe, ya sea por tener confianza con él o porque la propia compañía lo contemple como deferencia hacia sus empleados. Pero ojo, administra bien tus recursos de tal forma que la cuesta de enero no derive en una cuesta de febrero peor, puesto que ese mes cobrarás menos o directamente no cobrarás.
  • Aplaza o fracciona tus gastos: muchos comercios, sobre todo las grandes cadenas, ofrecen tarjetas de fidelización que lo hace posible, de modo que el gasto de enero se reparta también durante los meses sucesivos.

Consejos para gastar menos el primer mes del año

En muchos casos, un gasto más inteligente será suficiente para equilibrar tus cuentas. Si es así, toma nota de algunas ideas:

  • Aparca las grandes marcas por un mes: al igual que la frase “una vez al año no hace daño” se suele utilizar durante las Navidades, se puede recurrir a ella también en enero pero con el sentido opuesto: no pasa nada por comprar segundas marcas o incluso marcas blancas durante estas pocas semanas del año.
  • Agudiza el ojo y compara precios: presta atención a los letreros, sobre todo al precio por unidad o al precio por kilo, que suele indicarse en menor tamaño. De esta manera podrás comprobar verdaderamente si un producto es más barato que otro.
  • Compra por Internet: las ventajas de hacer tus pedidos online son múltiples. Por un lado, las compras son menos impulsivas y más planificadas, lo cual evita gastos superfluos e innecesarios. Por otro lado, las ofertas son realmente sorprendentes, especialmente en las plataformas de compras colectivas. Y por último, los gastos de envío (si los hay) suelen ser inferiores a los gastos de gasolina o parking que efectúas cuando acudes físicamente al centro comercial. Además, ahorras tiempo, que también es dinero.
  • Aplaza compras no imprescindibles: de hecho, el periodo de rebajas suele prolongarse también durante algunos días o semanas del mes de febrero.
  • Disfruta de un entretenimiento tranquilo… y en casa: enero suele ser un mes frío y con días muy cortos. Todo ello, sumado a las estrecheces económicas, harán más atractivos tus planes de pareja o familia en el hogar: haz sesiones de cine con palomitas en tu salón, desempolva los juegos de mesa olvidados, deleita a los tuyos con una cena especial o aprende a preparar nuevas recetas de coctelería.

Consejos para que la cuesta de enero no te vuelva a sorprender

Por último, estos son algunos consejos para hacer más llevadera la cuesta de enero… ¡de 2017!

  • Compra los regalos con antelación: evitarás que se agoten o que suban de precio a medida que se acercan las Navidades. Por ejemplo, las ofertas del Black Friday, el último viernes de noviembre, suelen ser una buena ocasión para adquirir tecnología. Si para entonces no tienes liquidez, puedes recurrir de nuevo a un minicrédito de Créditocajero, y puede incluso que el importe que necesites solicitar sea menor.
  • Cambia de método de ahorro y ‘haz un sobre’: el envelope budgeting, muy popular en el mundo anglosajón, consiste en separar el dinero por sobres para tener los gastos venideros bien acotados. Por tanto, ya desde la vuelta de las vacaciones de verano puedes crear uno que se llame “Navidad” e ir introduciendo una cantidad periódica en él. Por supuesto, ese sobre puede ser también una hucha, ¿por qué no?
  • Busca un trabajo para esas fechas: las Navidades son siempre un periodo de creación de empleo, sobre todo en el sector del comercio. Puede que no te cueste mucho encontrar un puesto a tiempo parcial y de duración limitada, ideal para hacer frente al gasto navideño. También puedes ofrecerte a echar horas extra en tu empresa para ganarte así una pequeña paga extraordinaria, que además verán como un gesto de compromiso laboral por tu parte.