Diferencia entre préstamo y crédito

¿Sabías que existe diferencia entre préstamo y crédito? Aunque en el habla popular los utilizamos indistintamente, no son exactamente lo mismo. Las partes implicadas son las mismas: una compañía financiera o particular (acreedor o prestamista) y un cliente (acreditado o prestatario), que recibe una cantidad de dinero de parte del acreedor conforme a unas condiciones pactadas.

Pero son esas condiciones las que cambian en un caso y en otro. En este artículo vamos a explicar en qué se diferencia un préstamo con un crédito y vamos a hacer referencia a las particularidades de sus ‘hermanos pequeños’: los micropréstamos y los microcréditos.

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Diferencias del crédito y préstamo

Para entender qué diferencia hay entre crédito y préstamo es necesario conocer las características de cada uno. Empecemos por este último.

¿Qué es un préstamo?

De forma general, un préstamo online es una “cantidad pactada de dinero” que el cliente recibe de parte del prestamista (acreedor),  “normalmente de una sola vez” y “obligándose a su devolución”, en palabras del Banco de España. Esa devolución se realiza conforme a unos plazos e importes preestablecidos (cuotas, porcentaje de los intereses, etc.), en lo que se llama ‘plan de amortización’. Salirse de esa hoja de ruta o plan de amortización implica unos costes adicionales para el cliente.

Los préstamos a veces están ligados a un fin concreto, como puede ser la compra de una casa (es lo que se llama préstamo hipotecario) o la compra de un coche. No obstante, también existen préstamos más generales que se denominan ‘personales’, con importes más bajos que los dos anteriores.

¿Qué es un crédito?

El crédito, en cambio, presenta ligeros matices. Según el Banco de España, el cliente “puede ir disponiendo del dinero facilitado por la entidad”, y lo puede hacer “a medida que lo vaya necesitando”, poco a poco o de una sola vez. Eso sí: existe un tope, que es lo que se llama límite de crédito pactado, una cuantía que el cliente no puede superar. Por tanto, se puede decir que el crédito es más abierto, pues deja que el cliente disponga del dinero según sus necesidades.

Lo entenderemos más claramente si pensamos en los dos principales productos de crédito: la tarjeta de crédito y la línea de crédito, que en ambos casos están asociadas a una cuenta bancaria. La primera es una tarjeta que permite realizar compras y pagos o retirar dinero de cajeros, incluso si el cliente no tiene fondos en su cuenta corriente, hasta el límite de crédito pactado. La devolución del capital y los intereses se realiza periódicamente, conforme al acuerdo firmado en el contrato. La segunda, es decir, la línea de crédito es en realidad una cuenta en sí misma, con dinero siempre disponible. El cliente paga intereses por el dinero utilizado y por el hecho mismo de tener ‘viva’ la cuenta.

Al tratarse de un producto más abierto, muchas son las empresas y profesionales que recurren a esta opción, pues estos clientes suelen tener necesidades variables de liquidez, que ven colmadas con el crédito. No obstante, las tarjetas de crédito son habituales entre los clientes particulares.

La aparición del concepto ‘micro’: micropréstamos y microcréditos

La diferencia entre un crédito y un préstamo se puede aplicar también a los micropréstamos y los microcréditos, pues son, como decíamos más arriba, los ‘hermanos pequeños’ de la familia de la financiación. Por ello, hablando en términos puros, los productos de nuestra web son micropréstamos, pues el cliente recibe el dinero de una sola vez, con un importe y un plazo preestablecidos. Y para confirmar esta idea está el hecho de que Creditocajero.es forma parte de la Asociación Española de Micropréstamos, AEMIP.

Sin embargo, para amoldarnos al habla coloquial y popular, también empleamos a veces la palabra ‘microcréditos’ o ‘minicréditos’, sin dar lugar a equívocos, pues en todo momento se deja claro que el importe y el plazo quedarán perfectamente definidos antes de la formalización del acuerdo.

Pero pese a ser un préstamo personal con condiciones cerradas tras el acuerdo, nuestros productos y los créditos tienen en común la flexibilidad: es el cliente y solo el cliente quien decide cuánto dinero recibir y en qué plazo devolverlo, con unos lógicos márgenes. En el caso de Creditocajero.es, esos márgenes son 50€-300€ la primera vez y hasta 900€ en posteriores ocasiones. En lo que respecta al plazo, el abanico va desde los 5 días hasta los 31 días.

Y gracias a que la aprobación de la solicitud y el envío del dinero se realizan de forma automática, a distancia y al instante, nuestra financiación se asemeja a una cadena de crédito: en el momento en el que devuelves un micropréstamo, ya puedes solicitar y recibir el siguiente. Al momento.

Ahora que ya tienes claro la diferencia entre préstamo y crédito, date una vuelta por nuestra web y prueba nuestro servicio.