Me encuentro en un fichero de morosos ¿Qué opciones tengo?

Encontrarse en un fichero de morosos es una situación nada agradable para cualquier persona, tanto desde el punto de vista emocional como desde uno económico. Puede generar angustia e inseguridades y, sobre todo, dificulta numerosos trámites cotidianos como abrir una cuenta bancaria o hacerse cliente de una compañía telefónica. Sin embargo, hay soluciones. Y en este artículo te damos las tres principales: pagar la deuda, esperar unos años y pedir un crédito con ASNEF.

De hecho, ASNEF es precisamente el fichero de morosos más famoso e importante del país. No es el único, puesto que también existen otros como RAI, Badexcug o Cirbe, aunque este último no es exactamente una lista de morosos, sino una base de datos de riesgos, por lo que puede darse el caso de que un usuario aparezca en él solo por haber contratado un producto de riesgo, sin que se haya producido un impago. Todas estas bases de datos dificultan el acceso a la financiación personal, aunque se puede salir de estos ficheros con estas tres opciones:

Soluciones para personas incluídas en ficheros de morosos

Opción 1: pagar la deuda

Es la más obvia pero, lógicamente, la más complicada, puesto que se presupone que estar en una lista de morosos se debe a una situación de apuro económico. No obstante, existen casos en los que el impago responde simplemente a una negativa del cliente: desacuerdos con la compañía, cláusulas abusivas o errores de facturación son algunos motivos.

Cabe recordar que ASNEF y cualquier otro fichero de morosos están gestionados por una empresa privada pero alimentados por sus clientes. Y las compañías que proporcionan los datos personales de los deudores no solo son bancos, sino también entidades privadas de crédito, compañías de servicios, compañías energéticas... Es por ello que trámites cotidianos como abrir una línea telefónica se vuelven tan complicados, pues las empresas de muchos sectores también contribuyen a este sistema de información y lo consultan con cada nueva solicitud de servicio.

Una vez que se paga la deuda, el tiempo de eliminación de datos puede variar, aunque no suele superar los 30 días. Legalmente, como veremos, los datos pueden permanecer en dicho fichero durante 6 años, aunque no es la práctica habitual de las compañías que gestionan estos listados de deudores.

Opción 2: esperar 6 años en fichero de morosos

Hay un artículo de la Ley Orgánica 15/1999, de Protección de Datos de Carácter Personal, que echa una mano a los deudores: es el 29.4 y expresa que los datos de una persona no puede estar registrados más de seis años en ningún listado de este tipo (10 años en el caso de Cirbe, por tratarse de un fichero de otras características). Por tanto, la segunda opción a tu alcance es armarte de paciencia y esperar 6 años, momento en el que tus datos tendrán que quedar borrados del fichero. Desde entonces es como si no hubiera pasado nada. No obstante, esta opción no es clara del todo, pues según aseguran algunos usuarios, las compañías pueden dar de baja los datos en un fichero pero darlos de alta en otros. Por tanto, esta opción no es la más recomendable.

Opción 3: pedir un crédito con ASNEF para personas en ficheros de morosos

Existe una tercera solución alternativa a quien no puede (o no quiere) pagar la deuda y tampoco desea esperar 6 años a ver borados sus datos del fichero de morosos. Esa solución es la de los préstamos rápidos con ASNEF. Es decir, prestamistas que conceden financiación a personas que forman parte de los listados de deudores.

De hecho, no hay ninguna ley que se lo impida: los ficheros de morosos son solo un instrumento de información entre las compañías de servicios, con el fin de conocer mejor a los clientes y decidir si hacer negocios con ellos o no. Pero no es vinculante: un prestamista puede consultar el fichero y, a pesar de encontrar a su cliente en él, puede decidir concederle el préstamo solicitado. Es más: no hay umbral mínimo para formar parte en uno de estos listados. Se puede dar el caso de aparecer en ellos por el mero hecho de deber 15€ a una compañía de servicios, una cifra insignificante que para muchos prestamistas no es motivo suficiente como para denegar un crédito.

Ese es el caso de Creditocajero en nuestra página web se puede conseguir de 50€ a 300€ la primera vez que se realiza la petición. Más adelante, la cantidad máxima a prestar puede ir subiendo progresivamente, siempre y cuando el cliente haya devuelto correctamente los créditos online pasados.

El método de solicitud no cambia: se realiza íntegramente por Internet. Y si hubiera requerimientos de documentación adicional, esta se puede mandar digitalmente a través del área personal que todo cliente tiene tras darse de alta en nuestra web. Y aunque el tiempo de aprobación puede ser superior a la media, como consecuencia de este trámite extra de verificación de datos, la rapidez de estas gestiones hace que se puedan considerar igualmente préstamos urgentes.