No puedo pagar la cena de Navidad ¿Qué hago?

La cena de Navidad es siempre uno de los momentos más especiales del año. Una reunión familiar que sirve de reencuentro para muchas personas, especialmente para quienes viven lejos sus más allegados. Pero todas estas reuniones de final de año, incluida la cena de Nochevieja, tienen un lado menos agradable: el coste económico que suponen.

Por un lado, porque la cantidad de comida a servir es siempre mayor, al haber más comensales en la mesa. Y por otro lado, porque muchas familias optan por ‘tirar la casa por la ventana’, dándose lujos que no se pueden permitir el resto del año: carnes de mayor calidad, marisco, pescados de temporada, etc. Por todo ello, algunas familias tienen verdaderos problemas para pagar la cena de Navidad. En este artículo te damos algunas soluciones, como ahorrar en el menú a preparar o utilizar un microcrédito como medio de pago. Toma nota.

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Qué hacer antes de comprar la cena de Navidad

Para poder solucionar las dificultades económicas que ocasiona una cena de Navidad, conviene actuar en dos fases: antes de la compra y en el momento del pago de la compra. En el primer caso, estos son algunos consejos que se pueden tener en cuenta:

  • Comprar con la máxima antelación posible: aunque para muchos este consejo ya no es aplicable este año, sí se puede tener en cuenta para años sucesivos. Comprar por adelantado puede suponer un importante ahorro. Según las asociaciones de consumidores, como OCU, algunos productos frescos como la lubina pueden encarecerse más de un 10% en los días inmediatamente anteriores a la cena de Navidad.
  • Por tanto, es mejor comprar con varias semanas de antelación y congelar. Planear un menú realista, equilibrado y alternativo: toca coger lápiz y papel. Eso es lo que siempre recomendamos cuando llega el momento de ahorrar en cualquier situación de nuestra vida cotidiana. Y esta no es una excepción. Haz una lista de comensales y diseña un menú racional, que puede ser más rico y abundante que una cena normal, pero sin caer en excesos.
  • También puedes optar por alimentos que, siendo igual de sabrosos, son menos costosos en el mercado. Cocinados de una manera especial, serán igualmente sorprendentes y apreciados: pescadilla en vez de besugo, contramuslos de pavo en vez de solomillo de pato, etc. Pedir aportaciones a la familia: en ocasiones, es más valioso un plato casero hecho con amor que uno con gran valor de mercado. Por tanto, seguro que resultará muy agradable que algunos participantes colaboren con sus aportaciones: una tarta ‘especialidad de la casa’, un pan de horno casero 100%, una sangría hecha al estilo de la abuela, etc.

Qué hacer para pagar la compra de la cena de Navidad

A pesar de todos los esfuerzos por ahorrar en la cena de Navidad, es más que probable que la cifra a pagar suponga un buen ‘pico’ para el presupuesto mensual, que ya viene cargado por las cenas de empresa, los adelantos a los Reyes Magos, Papá Noel que también reclama su parte, etc. Por tanto, una posible solución para pagar las compras navideñas de los menús de Nochebuena y Navidad es precisamente derivarlo al presupuesto del mes siguiente, enero

Para ello, se puede pedir un crédito online, como los que concede Creditocajero.es. Una de sus ventajas es que su tramitación es por Internet (ordenador y dispositivos móviles) y, en la mayoría de las ocasiones, su concesión es inmediata (unos 10 minutos). Por tanto, se puede solicitar y cobrar antes de ir al supermercado, incluso el mismo día de Nochebuena. La otra gran ventaja es que el pago de dicho minicrédito rápido se puede posponer hasta 31 días. De esta manera, permite programar una fecha de vencimiento posterior a los momentos más duros de la cuesta de enero. En algunos casos, se puede tramitar una prórroga para la devolución. De esa manera y con un coste adicional, el pago se podrá realizar en el mes de febrero, tradicionalmente más desahogado para las familias.

Algunas personas optan por métodos alternativos, que también requieren de apretones de cinturón. Es el caso del pago de la compra con cheques comida o Gourmet. Si tu empresa te concede un taco de cheques cada mes, puedes optar por llevar ‘tuppers’ al trabajo durante el mes de diciembre y, a cambio, utilizar esos cheques para pagar la compra, pues algunos supermercados los aceptan. Lo que no recomendamos desde Creditocajero.es es comprar o vender dichos cheques, pues es una práctica de dudosa legalidad que escapa al control fiscal.

La última solución, efectiva y económica, es acudir a los bancos de alimentos para proveerse de productos con los que cocinar la cena de Navidad. Pero como es de imaginar, no será ‘plato de buen gusto’ (si se nos permite la expresión) tener que acudir a organizaciones de caridad para poder preparar el menú navideño, o simplemente completarlo con ciertos ingredientes.