Diferencia entre préstamos inmediatos y convencionales

Internet ha revolucionado nuestra vida cotidiana en todos los aspectos. Y la financiación personal no es una excepción. Ahora es posible tramitar préstamos inmediatos de forma sencilla y segura, algo que hasta hace solo unos años era algo impensable. Pero, ¿cuáles son las diferencias entre estos y los préstamos convencionales? En este artículo te las mostramos.

Diferencia entre préstamos inmediatos y convencionales

Rapidez: la principal diferencia

Como puede deducirse del nombre, la principal diferencia entre los préstamos inmediatos y los convencionales está en los tiempos de tramitación. En el caso de los créditos tradicionales, lo normal es esperar días o semanas hasta que la solicitud se aprueba y el dinero se transfiere a la cuenta del cliente. Sin embargo, en el caso de los créditos urgentes o inmediatos, los periodos se acortan drásticamente.

En primer lugar, en lo que respecta a la solicitud: rellenar el formulario de registro como usuario en el portal web del prestamista no suele llevar más de unos minutos. Con Creditocajero.es, el tiempo estimado para ello es de 3 minutos, a lo que hay que sumar otros 2 minutos para la solicitud en sí, en la cual el cliente debe indicar la cantidad y el plazo que desea para su préstamo.

En segundo lugar, la mayor rapidez también se produce en el momento del estudio de la solicitud. Si bien en el caso de la financiación tradicional (bancaria o a través de compañías crediticias) esta fase de análisis es lenta y burocrática, la verificación de datos es instantánea en el caso de los préstamos inmediatos: un software informático comprueba la veracidad de la información y acepta la solicitud en pocos minutos.

Y por último, el envío del dinero es igualmente inmediato, una vez que la solicitud ha sido aprobada. En total, la suma de estas tres fases no suele superar los 10 minutos, para lo cual hace falta que todos los datos enviados sean correctos y no haya ningún tipo de incidencia.

Plazos y cantidades en los préstamos inmediatos y en los convencionales

Otra diferencia entre ambos tipos de crédito está en las cantidades y en los plazos. Mientras en la financiación clásica se ofrecen importes muy elevados y plazos muy largos, se puede decir que en la microfinanciación inmediata todo es más abarcable. Y Creditocajero.es sirve de ejemplo.

En nuestra web, las cantidades que se ponen a disposición del cliente van desde los 50€ hasta los 300€, en intervalos de 5€. Esto es así cuando el solicitante realiza la petición por primera vez, pero cuando el cliente ya está registrado en la web y ha devuelto exitosamente otros préstamos personales, el límite máximo de financiación se amplía, pero siempre dentro de los baremos de la microfinanciación (hasta 1000€).

Por lo que respecta a los plazos, nuestra web permite devolver el importe del préstamo personal online de una sola vez, con una fecha límite a elegir por el cliente: entre 5 días y 31 días. Esta es una clara diferencia con los préstamos créditos convencionales, que obligan al cliente a fraccionar la devolución en innumerables cuotas mensuales, en ocasiones durante más de un año.

Todos los trámites, por Internet

Como decíamos, Internet es uno de los grandes ‘culpables’ de esta nueva situación, y ahí radica otra diferencia: en el caso de los créditos tradicionales, es necesario acudir a una oficina para realizar las gestiones, pero en nuestro caso no hace falta porque todos los trámites se realizan online.

Y en ello se incluye la devolución: en los préstamos inmediatos de Créditocajero te damos la opción de devolver el crédito de tres maneras diferentes, y dos de ellas son ‘online’:

  • Transferencia con tu servicio de Banca Online, que el cliente puede hacer desde su área de gestión de nuestra web.
  • Pago con tarjeta de crédito o débito, como si de una compra online se tratase.

No obstante, en Creditocajero también se puede hacer un ingreso de efectivo en una cuenta del BBVA, si así lo desea el cliente.

Mínimos papeleos: otra ventaja de los préstamos inmediatos sobre los convencionales

Como se deduce del apartado anterior, los papeleos que hay que realizar para solicitar un crédito convencional desaparecen en el caso de los préstamos inmediatos. Ya no es necesario entregar avales, certificados de haberes, declaraciones fiscales o documentación de este tipo. La información enviada a través del formulario online es suficiente, lo cual se puede completar con algún documento básico como una copia del DNI. En todo caso, esto se puede presentar de manera digital con un archivo informático adjunto.

Además, una vez que el cliente ya es usuario de la plataforma, las siguientes peticiones de crédito online se tramitan de forma directa, es decir, sin necesidad de presentar más documentación, puesto que todo queda grabado en el área de gestión del cliente. Bastará con indicar cantidad y plazo y pulsar el botón de ‘Solicitar’.