Préstamos para autónomos

Si eres autónomo, seguramente ya habrás descubierto lo importante que es una financiación a medida para sacar adelante tu actividad profesional. Pero lo que quizá no conozcas es la amplia variedad de préstamos para autónomos que existe en la actualidad. En este post te exponemos las mejores soluciones que puedes encontrar en función del uso que se les vaya a dar.

Préstamos para autónomos

Créditos para autónomos si buscas financiación inmediata

Si lo que necesitas es conseguir liquidez de forma inmediata, la mejor opción son los préstamos urgentes como los de Creditocajero.es. Y por “inmediata” entendemos 10 minutos: el tiempo mínimo necesario para enviar la solicitud, tramitar su aprobación por parte de nuestro sistema automático y recibir el dinero del crédito en la cuenta bancaria indicada. Mediante este tipo de préstamos, podrás recibir entre 50€ y 1.000€ al momento (300€ si es tu primera vez), a devolver en el plazo máximo de 31 días.

Una de las grandes ventajas de esta modalidad de financiación es que le puedes dar un uso libre, sin tener que dar explicaciones sobre ello. En este sentido, lo más habitual es emplear el minicrédito para solucionar problemas de tesorería, como el pago a un proveedor que no puede esperar.

Préstamos para autónomos que necesitan grandes cantidades

Por el contrario, si necesitas una gran cantidad de dinero en préstamo y no te importa establecer un calendario de cuotas muy largo, una posible solución son los créditos ICO. Se trata de un tipo de financiación pública, facilitada por el Instituto de Crédito Oficial del Estado, por lo que su ventaja más destacada es su bajo nivel de intereses y comisiones, en comparación con los productos financieros ofrecidos por la banca tradicional. De esta manera, se puede conseguir hasta 12,5 millones de euros.

El principal inconveniente es que al tratarse de importes y plazos amplios, la tramitación también es más lenta, pues es necesario presentar una solicitud detallada, documentación complementaria y un proyecto en el que se exponga el uso que se dará a ese préstamo.

En este sentido, muchos son los bancos privados que también ofrecen créditos a emprendedores, a menudo dentro un paquete comercial más amplio, en el que se incluye una cuenta bancaria profesional, tarjetas de crédito e incluso seguros de vida o de responsabilidad civil. Su desventaja respecto a los ICO es su coste más elevado.

Créditos destinados al gasto corriente

La financiación no tiene por qué ser una herramienta puntual en determinados momentos, sino que también puede ser un pilar que sostenga la estrategia de negocio de cualquier autónomo. Muchos son los profesionales que dedican una partida de gasto a este concepto, precisamente para tener todo bajo control y no crear confusión con otros desembolsos habituales como los impuestos, las nóminas o los seguros sociales. En este sentido, un instrumento muy común son las tarjetas de crédito para autónomos.

Su gran inconveniente es la atadura que implican, pues las tarjetas de crédito generan gastos y comisiones incluso cuando no se utilizan, solo por el hecho de tenerlas. Por ello, una alternativa con características similares son las líneas de crédito, ya sea del ICO o de la propia banca privada, que en la práctica es una cuenta bancaria de la que el profesional puede hacer uso hasta un cierto límite, aunque en este caso también existen unos gastos asociados permanentes.

Una tercera vía es también la del microcrédito online: equivalente a la tarjeta y a la línea de crédito en cuanto a inmediatez, solo se pagan los gastos de gestión relativos a cada operación. Una vez devuelto el préstamo en el plazo indicado, todo queda resuelto, sin ataduras ni otras comisiones asociadas. Se trata probablemente de la forma más efectiva de cubrir gastos imprevistos o extraordinarios.

Préstamos para emprender

Por último, otro de los motivos por los que los autónomos solicitan financiación es precisamente la puesta en marcha de un negocio o una actividad. En ese sentido, las diferentes administraciones públicas convocan ayudas y subvenciones, a menudo en forma de créditos blandos o incluso a fondo perdido. Algunas comunidades autónomas permiten capitalizar la prestación por desempleo para convertirla en una ayuda a la conversión del parado en un trabajador autónomo y, por tanto, en un emprendedor. Los importes de estas ayudas son variados, especialmente en este último caso en el que cada cotización es diferente, pero siempre van ligados a un proyecto concreto y llevan asociados unos trámites largos y complejos.

Por último, y relacionado con los emprendedores, los préstamos para autónomos de Creditocajero.es también se pueden considerar una ayuda a los emprendedores, especialmente como apoyo para el gasto corriente durante los primeros días de funcionamiento del negocio: primeras facturas a proveedores, compras de mobiliario para la oficina o simplemente gastos de papelería e informática para poner en funcionamiento la actividad, entre otros muchos conceptos.