Prestar dinero a un familiar

Si te estás planteando prestar dinero a un familiar o bien ser tú el receptor del dinero, seguramente te asalten muchas dudas: qué son exactamente, qué pros y contras tienen, qué tipo impositivo se les aplica, qué alternativas existen… A todas ellas hacemos mención en este post, que arroja luz sobre uno de los grandes tabú en el mundo de las finanzas personales.

Qué son los préstamos a familiares

Un préstamo de dinero entre familiares, en realidad, no tiene mucho misterio: una persona que, voluntariamente, da una cantidad de dinero a otro miembro de su familia con el acuerdo de que dicha persona le devuelva la cantidad prestada en un tiempo razonable. Hasta ahí, nada que los diferencie de, por ejemplo, los préstamos privados, salvo que la relación de parentesco es más cercana.

Sin embargo, además de la relación de parentesco, hay una particularidad a nivel legal que sí los hace diferentes: el tipo impositivo, que puede ser del 0%, algo que nunca ocurre en el sector financiero. Para que esto ocurra, será necesario seguir todos los pasos legales. También debe estar probado el compromiso de devolución del dinero por parte del prestatario al prestamista. De lo contrario, Hacienda podría considerar que se está realizando una donación encubierta y, por tanto, exigir que se pague el impuesto correspondiente.

Prestar dinero a un familiar

Ventajas de los préstamos entre familiares

Quienes optan por los créditos a familiares lo hacen principalmente por su gratuidad. La ley permite dar o recibir un préstamo familiar sin intereses, de carácter desinteresado pero con compromiso de devolución, como comentábamos más arriba. Este detalle es fundamental para diferenciarlo de la donación, un trámite económico entre familiares que sí está gravado con el correspondiente Impuesto de Donaciones. En cambio, si se trata de un préstamo sin intereses a familiares, se debe presentar la documentación en la Agencia Tributaria autonómica, aunque no se deberá abonar ninguna cantidad en concepto de impuestos, por lo que se trata solo de un trámite informativo.

La otra ventaja es la confianza que hay entre prestamista y prestatario: son familiares que se conoce ‘de toda la vida’, por lo que podrían admitirse ciertos favores como una mayor flexibilidad en el plazo de la devolución y en la forma de pago.

Desventajas de los préstamos entre familiares

Una primera desventaja está relacionada precisamente que la anterior ventaja: la confianza. Ya se sabe que, a menudo, algunas personas abusan de la confianza de otras, ocasionando tiranteces, problemas abiertos o incluso ruptura de relaciones si se producen impagos, ya sean ‘‘de buena fe’ o no. Por ello, muchas son las personas que se niegan a prestar dinero a un familiar, por muy cercano que sea el vínculo.

Desde el punto de vista del prestatario, hay también razones para descartar esta opción. Por ejemplo, el ‘mal trago’ que supone pedir dinero a un familiar. Con ello, se hace ver que se está atravesando por una situación económica delicada, y muchos son los que no quieren reconocer tal hecho. En esos casos, es más cómoda y conveniente la ‘frialdad’ de una compañía prestamista profesional, que comprende al prestatario sin prejuicios, pues es su trabajo.

A efectos prácticos, otra desventaja es la cantidad a prestar: aunque los préstamos a familiares no tienen límite de dinero, el límite de facto es lo que el prestamista considere oportuno. Eso implica que lo ofrecido por el familiar puede no ser suficiente para cubrir las necesidades de quien lo solicita.

Alternativas a los préstamos de dinero entre familiares

En Creditocajero.es apostamos por los minicréditos como alternativa efectiva a los préstamos entre familiares. A diferencia de éstos, nuestro minicréditos se caracterizan por la discreción: ningún familiar sabrá que estás pidiendo prestada una cantidad de dinero, pues todos los trámites son confidenciales. Las notificaciones se envían por correo electrónico o SMS, y no implicarán a terceras personas, pues no pedimos avales.

La facilidad y la inmediatez son también dos grandes puntos a favor de nuestra financiación. Basta con ser español o tener permiso de residencia, ser mayor de edad, tener unos ingresos económicos básicos y carecer de deudas con entidades de crédito. Requisitos blandos que permiten acceder al crédito a desempleados, pensionistas y otros colectivos que suelen recibir un ‘No’ por respuesta en bancos y otros prestamistas, incluso de los propios familiares. Y todo ello estará solventado en apenas 10 minutos: tu dinero aparecerá reflejado en el extracto bancario y lo podrás utilizar en compras online, retirada de efectivo en cajero o cualquier otra necesidad.

En Creditocajero.es te proporcionamos entre 50€ y 300€ en tu primer crédito online, pero podemos aumentar la cantidad disponible hasta los 900€ en el caso de que te conviertas en un usuario habitual de nuestra plataforma. Por lo que respecta al plazo de devolución, tienes entre 5 y 31 días para devolver tu crédito. Todo ello elegido por ti: tú estableces el importe y el plazo que más te convenga.