Qué es el periodo de carencia

El periodo de carencia es un concepto económico que no siempre se tiene claro. En estas líneas te ayudamos a entenderlo, te indicamos sus pros y sus contras y te damos acceso a un simulador de préstamo con carencia, que te permitirá plasmar en números una hipotética situación futura.

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Periodo de carencia, en hipotecas y mucho más

El periodo de carencia es un lapso de tiempo (un mes, un año, etc.) durante el cual una de las partes queda eximida de una o varias de las obligaciones contraídas con la otra parte. Se puede aplicar a muchos ámbitos, no solo al financiero. En el caso de los seguros, la carencia suele ser un periodo de varios meses durante el cual el cliente no tiene derecho a recibir determinadas coberturas: por ejemplo, un periodo de 8 meses hasta poder disfrutar de la cobertura pactada por un parto. De esta manera, la aseguradora evita que una mujer embarazada suscriba este tipo de póliza cuando ya se encuentra en fase de gestación.

En el caso de un préstamo con carencia, este lapso de tiempo se suele llamar coloquialmente ‘periodo de gracia’, pues es el cliente quien queda eximido de sus obligaciones con la entidad bancaria, en este caso la de pagar sus cuotas (o parte de ellas). Eso sí: se trata de una concesión con matices, pues como veremos más abajo, el banco también sale ganando con ella.

La carencia de un préstamo personal suele estar disponible en las operaciones de mayor envergadura. En especial, en las primeras fases tras la firma de un contrato hipotecario, pues la situación económica del cliente en esos momentos suele ser más delicada por los numerosos gastos que debe afrontar: impuestos, gestoría, compra de muebles, etc.

En cambio, no es demasiado habitual en los micropréstamos, como los que ofrece Creditocajero: el importe moderado de estos hace que una carencia carezca de sentido. En nuestro sitio web concedemos hasta 300€ en la primera solicitud y hasta 900€ en las siguientes.

Dos tipos de carencia de un préstamo

Ahora que ya sabes qué es la carencia en una hipoteca, vamos a conocer sus dos principales tipologías: la carencia de amortización y la carencia total.

  • Carencia de amortización: es el periodo de tiempo en el cual el cliente solo paga intereses, dejando el pago del capital (amortización) para más adelante. De esta manera, la cuota mensual es más baja y, por tanto, más accesible para el cliente.
  • Carencia total: es el periodo de tiempo durante el cual el cliente paga 0€, es decir, no abona ni intereses ni amortización de capital.

Tanto una como otra carencia se pueden solicitar en cualquier momento, aunque el más habitual es al principio, como veíamos.

Pros y contras de solicitar un periodo de carencia

La ventaja de solicitar un periodo de carencia en relación a un préstamo online o hipotecario es que concede cierto respiro al cliente: en un momento en el que su situación económica se ve desbordada, este periodo de gracia permite posponer ciertas obligaciones hasta que llegue una época de mayor bonanza.

Sin embargo, la carencia de un préstamo tiene otra consecuencia asociada, que es negativa para el cliente y positiva para el banco: el préstamo se encarece porque el alargamiento del periodo de amortización provoca que los intereses se sigan devengando durante más tiempo. Y por tanto, si haces cuentas globales, comprobarás que la cantidad total que habrás desembolsado cuando finalice el plazo de amortización será sensiblemente mayor.

Por ello, si surge un problema de liquidez que no es excesivamente grave y no se va a prolongar mucho en el tiempo, puede ser más recomendable pedir un micropréstamo en vez de solicitar un periodo de carencia. Esto es así porque los gastos de gestión de un minicrédito puntual seguramente sean más bajos que los intereses generados por dicha carencia, pues estos se calculan en base a cifras de mayor magnitud.

Simulador de préstamo con carencia

En cualquier caso, para saber si compensa solicitar un periodo de carencia en tu hipoteca, es recomendable utilizar un simulador de préstamo con carencia. Existen varios en Internet, pero uno de los más fiables es precisamente el del Banco de España. En él podrás introducir valores como el capital inicial, el tipo de interés, el plazo de amortización y el mencionado periodo de carencia, indicando si durante este se seguirán pagando intereses o no.

Y para comparar los resultados de esta herramienta, puedes utilizar también el simulador de Creditocajero.es. En nuestra web encontrarás un módulo con dos selectores (de cantidad y plazo) que te informará con transparencia de las condiciones de tu minipréstamo: dinero a recibir, gastos de gestión, cantidad total a devolver, fecha de devolución y TAE de la operación.

Por tanto, te recomendamos que analices en profundidad la situación y valores con calma la opción que más te compensa a corto y a largo plazo.