Qué es un descubierto bancario y cómo solventarlo

El descubierto bancario es una situación en la que se ven envueltas muchas personas, ya sea por problemas económicos o simplemente por despiste. Y, como veremos, tiene algunas consecuencias negativas que es preferible evitar. En este artículo te contamos qué es exactamente y qué implicaciones tiene. Además, te damos algunos consejos para evitarlo y algunas soluciones a las que recurrir cuando ya se ha producido dicho descubierto.

qué es un descubierto bancario

Descubierto bancario: qué es y qué supone

El descubierto bancario se da cuando tu cuenta corriente, de ahorros o similar pasa a tener un saldo inferior a cero, lo que popularmente se conoce como números rojos. Normalmente se produce cuando a dicha cuenta llega un cargo de gasto superior a la cantidad que realmente hay en ella como remanente.

Lo que suele ocurrir a continuación es que, para evitar esa situación anómala, el banco realiza un pequeño crédito al cliente para solventar temporalmente esa situación. El problema es que ese crédito, lógicamente, tiene intereses, que suelen ser bastante superiores a la media, aunque legalmente no pueden superar en más de 2,5 veces el interés legal. La cantidad a cobrar se calcula normamente en base a la suma que el banco ha debido aportar para hacer frente al descubierto.

Otra consecuencia negativa es que los bancos suelen cobrar una penalización en forma de cantidad fija de dinero. Es lo que se llama reclamación por posición deudora, que en España se sitúa de media en una cantidad en torno a los 30€.

Por último, una consecuencia no menos negativa tiene que ver con la posible influencia de los descubiertos en el historial crediticio personal. Sabido es que bancos y muchos prestamistas consultan los listados de morosos y la Central de Información de Riesgos del Banco de España (CIRBE) para conocer cuál ha sido hasta ese momento el comportamiento financiero del solicitante, por lo que estar libre de toda deuda e incidencia ayudará a acceder a financiación en mejores condiciones.

Consejos para evitar el descubierto bancario

Para no caer en números rojos, aunque sea de manera temporal, es conveniente pararse un momento a pensar cuál es la situación económica propia (ingresos, gastos, deudas, etc.) y hacer una planificación en torno a ella. Por ejemplo, es básico establecer un saldo mínimo permanente, que sirva de colchón en caso de que los gastos imprevistos nos sorprendan. Cada uno puede elegir una cantidad en función de sus condiciones: 100€, 500€, 1.000€

Otro consejo es llevar a cabo un continuo control de saldo y gasto. Sin llegar a obsesionarse, es conveniente comprobar a diario cuál es la situación de nuestras cuentas, anotar gastos, tener claro en todo momento de cuánto dinero podemos disponer para el resto de la semana o del mes, etc.

Para evitar sorpresas desagradables, es importante saber claramente cuáles son las domiciliaciones activas actualmente y cuáles sus condiciones: a qué cuenta llegan, en qué periodo llegan, de qué importes suelen ser, etc. Aquí entran desde recibos de la luz, gas y agua a facturas de telefonía, televisión, clubes de los que el cliente es miembro y un largo etcétera.

Por último, otro consejo interesante es prestar atención a las tarjetas de crédito, que es una de las domiciliaciones más especiales puesto que no siempre se cobran importes similares, sino que a veces van en función del gasto acumulado por el cliente durante un periodo concreto. Por tanto, algunos consejos en este sentido son:

  • Establecer un tope máximo y, si puede ser, relativo: por ejemplo, no permitir compras superiores a la cantidad remanente en la cuenta bancaria asociada.
  • Establecer la fecha de domiciliación mensual unos días después del cobro de la nómina.
  • Establecer un importe fijo de domiciliación, independientemente del uso que se haya hecho de la tarjeta, aunque esto podría prolongar los gastos a largo plazo.

Microcréditos como opción temporal

Los microcréditos se presentan como una posible solución ante una situación de descubierto, al igual que ocurre en otras muchas situaciones de naturaleza diferente, como gastos urgentes, multas, inversiones profesionales o simplemente caprichos. En este caso, los minicréditos online  sirven de ‘parche’ temporal con dos posibles usos:

  • Hacer más grande el colchón de dinero en cuenta ante la previsión de un gasto para el que no hay suficientes fondos
  • ‘Cubrir’ el descubierto que ya se ha producido

En ambos casos, conviene tomar la decisión de solicitar el microcrédito tras haber analizado pros y contras: en muchas ocasiones, los gastos de la penalización y los intereses cobrados por el banco cuando hay números rojos son más elevados que los gastos del microcrédito, lo que permite solucionar el eventual problema y, además, ahorrar cierta cantidad de dinero. Además, es siempre una buena opción en lo relativo a mantener un historial crediticio impoluto, como veíamos.

Recordemos que en Creditocajero  se pueden pedir minicréditos con Asnef por valor de entre 50€ y 300€ si es tu primera vez, un límite que aumenta sensiblemente para clientes fieles