¿Qué es un préstamo participativo?

En un entorno económico cada vez más complejo y competitivo, las herramientas de financiación también se han hecho cada vez más sofisticadas. Si eres un emprendedor en busca de un empujón para tu negocio, el préstamo participativo puede ser una interesante solución. En este artículo te contamos en qué consiste, cuándo se puede recurrir a él y en qué situaciones son más aconsejables los microcréditos para autónomos y pequeñas empresas que ofrece Creditocajero.es.

El préstamo personal es un tipo de financiación que se circunscribe al ámbito profesional, orientado principalmente a los emprendedores o a las empresas con un alto valor de innovación y, como consecuencia de ello, con mayor riesgo. Por ello, se trata de un recurso muy empleado por las denominadas Start ups. La idea central de estos préstamos es la siguiente: la compañía prestamista no solo concede un crédito a la empresa sino que se asegura un beneficio económico extra si dicha empresa cumple con unos determinados objetivos. O dicho de otra manera: la entidad financiera, además de prestamista, se convierte en socio de la empresa a la que financia. De ahí que se llamen préstamos participativos.

Las formas de participación de la entidad financiera en la empresa financiada son muy variables y, a menudo, complejas. Pero en todos los casos van asociadas a unos objetivos concretos: beneficios netos, aumento de la producción, etc. Por ello, uno de los requisitos principales para acceder a estos préstamos participativos es presentar un plan de negocio muy detallado, especialmente en lo que tiene que ver con las fases a superar.

Si esos objetivos no se cumplen o el desarrollo de la empresa financiada no convence a la entidad financiera, esta puede decidir no participar como socio en la compañía y limitarse a dar un servicio de prestamista, exigiendo la devolución del crédito según el calendario de cuotas preestablecido.

De esta manera, la principal ventaja para la entidad financiera es la reducción del riesgo, especialmente si se imponen otros requisitos como la posesión de fondos propios o el sometimiento a auditorías externas para comprobar la solvencia de la empresa financiada. Por lo que respecta a esta empresa, la principal ventaja que le proporcionan estos préstamos es la de contar con el respaldo y la implicación de una entidad financiera en su proyecto, de modo que si todo discurre de acuerdo al plan de negocio establecido, la financiación no será un obstáculo para su crecimiento.

Préstamo participativo

¿Préstamo participativo o microfinanciación online?

Un préstamo participativo y una microcrédito online son dos herramientas de financiación muy diferentes entre sí, y prácticamente no tienen nada que ver la una con la otra. Por ello, hemos elaborado una pequeña lista de situaciones en las que un minipréstamo online de carácter profesional es más adecuado y viable que un préstamo participativo.

  • Cuando no se quiere o no se puede elaborar un plan de negocio detallado: aunque el plan de negocio es un documento vital para la sostenibilidad de cualquier empresa, en Creditocajero.es no se trata de un requisitivo indispensable para tener acceso a nuestra financiación. De hecho, basta con que el solicitante sea mayor de edad y acredite unos ingresos económicos periódicos. Más allá de eso, no se preguntará cuál es el fin último en el que se invertirá el dinero prestado ni cuáles son las fases a superar para lograr los objetivos.
  • Cuando el dinero del crédito se necesita de manera inmediata: dada la complejidad de los préstamos participativos, especialmente por conllevar la implicación de la propia entidad financiera en el proyecto, la concesión de estos suele estar supeditada a un estudio profundo de cada caso. Y ello, obviamente, alarga el tiempo hasta su aprobación. Sin embargo, si lo que se busca es una aprobación inmediata, los microcréditos online son la solución más adecuada, pues en apenas 10 minutos pueden estar listos, gracias a un software automático de procesamiento de datos.
  • Cuando el importe del crédito es reducido: 1.000€, que es lo máximo a lo que puede aspirar un cliente en Creditocajero.es al darse de alta en el programa de fidelización, es una cantidad demasiado baja como para que una entidad financiera dedique tiempo y recursos a estudiar su participación en una Start up.
  • Cuando el crédito se va a emplear en gastos corrientes: a menudo, los créditos empresariales se destinan a un fin tan sencillo como importante: aumentar el flujo de caja o el remanente de tesorería para poder hacer frente al día a día de la empresa.
  • Cuando se quiere mantener la independencia del negocio: ya sea por el espíritu mismo de la empresa o por la propia determinación de sus emprendedores, se puede descartar la opción del préstamo participativo para garantizar la independencia operativa de la compañía, pues la participación del banco en sus decisiones puede suponer un obstáculo en vez de un impulso a su desarrollo.