Qué son los Préstamos ICO y cuales son sus alternativas

Los préstamos ICO son una herramienta de financiación de gran importancia en nuestro país, no solo por la cuantía de los créditos que concede sino por el volumen de negocio que mueve año tras año. En este artículo vamos a conocer qué son exactamente, qué ventajas y desventajas tienen y cuáles son las alternativas más adecuadas cuando los créditos ICO no se ajustan a las necesidades de un determinado cliente.

Los préstamos ICO son aquellos que concede el Instituto de Crédito Oficial, la institución financiera del Estado español que tiene como principal objetivo impulsar la financiación de proyectos económicos dentro del país, ayudando así a la reactivación de la economía. A pesar de que su estrategia de negocio puede variar según el partido que gobierne, las líneas maestras se mantienen en el tiempo, con líneas de ayuda que van dirigidas principalmente a las empresas y a los emprendedores.

La ventaja más evidente de los créditos ICO es su precio: son más baratos que los que conceden directamente los bancos comerciales. Al tratarse de una institución financiera estatal, sus créditos se pueden considerar un servicio público y, por tanto, el beneficio económico no es su razón de ser. De esta manera, los intereses y las comisiones a cobrar son mucho menores, en torno al 2,5% TAE en muchos casos, unos valores contra los que no puede competir la banca comercial.

Además de ser más baratos, la solvencia de esta institución es otro de los puntos a su favor puesto que, a fin de cuentas, es el Estado el que la respalda. De esta manera, es muy difícil que se produzcan graves contratiempos con respecto al cobro de las cantidades estipuladas.

Image title

Desventajas de los créditos ICO

La gran desventaja para muchos de los que nos estén leyendo es que estos créditos ICO no se pueden solicitar para uso personal, sino que deben destinarse a inversiones empresariales o profesionales (en el caso de los autónomos). La única excepción que se suele contemplar es la financiación de obras de reforma en una vivienda particular, aunque no siempre es el caso. Esto, por tanto, los hace muy restrictivos.

Otra desventaja de estos préstamos ICO, que probablemente acusen los pequeños profesionales, es la cuantía a conceder: aunque normalmente no se establecen importes mínimos, estos créditos suelen conceder grandes cantidades de dinero que son difíciles de conseguir por otras vías. Por tanto, los autónomos que busquen minipréstamos para gastos puntuales no encontrarán muy adecuados estos créditos ICO, además, son préstamos que no están pensados para resolver problemas de tesorería sino financiar inversiones en un negocio.

Y por último, un inconveniente evidente: al tratarse de una ayuda pública, la burocracia que lleva asociada la solicitud de un crédito ICO es muy compleja: rellenar largos formularios, presentar numerosos documentos acreditativos. entregar memorias económicas… Los ICO son, por tanto, la antítesis de la sencillez y la rapidez.

Principales alternativas a los préstamos ICO

Ya sea porque no se superan los exigentes requisitos del ICO para la concesión de sus créditos o porque sencillamente no se ajustan a las necesidades del solicitante, existen otros préstamos alternativos que pueden servir de solución de financiación. Los primeros son los micropréstamos, que se pueden solicitar en sitios web como Creditocajero.es. En este caso, los préstamos son ideales para quienes los solicitan a título personal, puesto que no se pide ninguna explicación acerca del uso que se le va a dar al dinero: compras, deudas personales, pago de multas y un largo etcétera que nadie tiene por qué saber, puesto que todo el proceso es totalmente anónimo. Además, también son un recurso muy válido para pequeños profesionales que quieren una pequeña ayuda para sufragar determinados gastos: en Creditocajero.es, el importe máximo a conceder es 300€ inicialmente y hasta 1.000€ para quienes se acojan al programa de fidelización. Y si lo que prima es la facilidad en la solicitud y la rapidez en la concesión, los microcréditos rapidos superan con creces a los ICO, que no pueden competir en ello.

Por otro lado, en las oficinas bancarias también existen otras posibilidades que pueden ser interesantes para otros perfiles de usuario. Por ejemplo, cuando se quiere solicitar una cantidad mediana o grande para uso particular. En ese caso, los préstamos personales bancarios, que pueden llegar a los 10.000€ o más, son una opción a tener en cuenta. Y por último, quienes valoran por encima de todo la comodidad de uso y el fraccionamiento de la cantidad a devolver, las tarjetas de crédito se presentan como un opción muy atractiva y segura, puesto que a menudo cuentan con seguro propio ante robos o incidencias. En cambio, el largo calendario de cuotas mensuales que se establece con cualquiera de estos dos últimos métodos es motivo de rechazo por parte de muchas personas.

Por tanto, los préstamos ICO son una herramienta interesante para grandes proyectos empresariales, pero no como pequeñas ayudas personales con el fin de resolver gastos puntuales, algo que sí ofrecen los minipréstamos personales.