Tipos de subvenciones para autónomos y sus alternativas

Quien trabaja para sí mismo sabe lo difícil que es encontrar subvenciones para autónomos a las que realmente puedan aspirar, pues en la mayoría de los casos están sujetas a requisitos demasiado específicos o difíciles de cumplir. En este artículo hacemos un repaso a las principales ayudas que pueden solicitar los que se hayan embarcado en la aventura de montar su propio negocio o actividad.

Ayudas para autónomos por parte de las instituciones públicas

No cabe duda de que el apoyo al trabajo autónomo se ha convertido en una línea estratégica por parte de los diferentes gobiernos públicos, desde los internacionales a los nacionales y locales. La Unión Europea se encarga de elaborar planes de desarrollo a los que se pueden acoger algunos autónomos, sobre todo los que se dediquen al sector de la agricultura o tengan su ámbito de actuación en el mundo rural. El programa LEADER + es uno de los principales ejemplos, de cuya tramitación se ocupan asociaciones locales o comarcales.

El Gobierno central es otro de los encargados de convocar subvenciones para autónomos y pymes. El ministerio más activo en este sentido suele ser el de Industria, Energía y Turismo, precisamente para promover la innovación y la implantación de sistemas de ahorro energético. A tales efectos, su página web ha establecido un Portal de Ayudas. Por otro lado, en lo que a financiación se refiere, la institución de referencia es el ICO (Instituto de Crédito Oficial), aunque como hemos comentado en otros artículos, sus préstamos están más enfocados a las grandes inversiones y no a resolver problemas de tesorería.

Las Comunidades Autónomas también se encargan de convocar ayudas para autónomos. En este caso, muchas de ellas van encaminadas a promover la conversión de un desempleado en un trabajador autónomo. Para ello, se ponen facilidades como la capitalización del paro para sufragar los gastos de constitución de una pequeña empresa o asesoramiento en materia fiscal y laboral. El problema de estas ayudas es que en muchos casos no hay continuidad en la dotación presupuestaria que reciben, pues dependen de los resultados electorales y del partido político que gobierne la región en cada momento.

A nivel local también se pueden encontrar subvenciones dirigidas a los trabajadores por cuenta propia. Suelen ser medidas más reducidas, como exenciones de tasas, aunque para muchos esto provoca una dualidad injusta: los autónomos con domiciliación en las grandes ciudades sí suelen tener acceso a ayudas porque los presupuestos de sus Ayuntamientos se lo pueden permitir, mientras que quien realice su actividad en una localidad mediana o  pequeña no suele disfrutar de ayudas porque los consistorios más humildes no tienen medios económicos para ello.

Por último, cabe recordar que todas estas ayudas para autónomos tienen un problema común: el tedioso papeleo que hay que realizar para poder acogerse a ellas. Su dificultad y su lentitud disuade a muchos autónomos de solicitarlas, que prefieren no perder tiempo en burocracia y centrarse en su actividad.

subvenciones para autonomos

Ayudas de los bancos a los autónomos

En el marco de su estrategia comercial, los bancos siempre tienen entre ceja y ceja a los autónomos, puesto que suelen ser buenos clientes: el movimiento económico de sus cuentas, en forma de transferencias, tarjetas o recibos de la Seguridad Social, suele reportar jugosos beneficios a las entidades bancarias. Por ello, para atraer a este tipo de clientes suelen convocar ayudas de diferente índole: concursos de ideas, financiación blanda, etc. Sin embargo, esas ayudas se dirigen más bien a las empresas con una facturación anual elevada, mientras que los autónomos se tienen que conformar normalmente con exención de comisiones en la cuenta o en las tarjetas, sorteos periódicos o canje de puntos por programas de fidelización. Además, otro de los inconvenientes es el mismo que el de las ayudas públicas: la complejidad y lentitud de los papeleos.

Microcréditos online: grandes soluciones para pequeños problemas

Muchos autónomos han encontrado ya una vía alternativa a las subvenciones públicas o bancarias: los microcréditos online como los de Creditocajero.es. Aunque técnicamente no son una subvención sino un servicio de financiación privado, su rapidez y su facilidad de tramitación lo equiparan a este tipo de ayudas: en nuestra plataforma se pueden conseguir hasta 300€ en apenas 10 minutos, y hasta 1.000€ en ese mismo periodo de tiempo para quienes ya se hayan acogido al programa de fidelización que hemos puesto en marcha. El plazo de devolución es flexible: de 5 a 31 días.

Por esta razón, estos minipréstamos por Internet son una alternativa interesante cuando se solicita una cantidad de dinero poco elevada. En este sentido, los microcréditos no se suelen emplear para grandes inversiones de crecimiento y expansión, como los ICO o los préstamos bancarios, sino que se destinan por ejemplo a solucionar pequeños gastos de liquidez, ya sea con respecto a pago de facturas de proveedores o al de las nóminas de los propios empleados.